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Por cierto, espero que tu paso por Villanueva de los Infantes no fuera a propósito de la enorme patraña, extensamente difundida recientemente, de que allí se ubica la patria muchacha de Don Quijote. En el sur de Polonia, a riberas del río Soła, en Koszarawa, una pequeña aldea que está a veinte km de Żywiec, se piensa que, antes de ir de caza, cada montañés tiene que tocar una parte determinada del cuerpo de su mujer, por el hecho de que le garantiza tener una buena caza. Esta superstición ha continuado vigente hasta la actualidad, y aparece realmente bien reflejada en una paremia bastante conocida en ese lugar: Im grubszy zwierz, tym wyżej bierz Mientras más gordito el animal, agarra más alto. Naturalmente, la parte del cuerpo femenino que se debe tocar es diferente según el animal que se quiera apresar. Extrem Puro Extremadura es una perdiz, es suficiente con tocar el dedo meñique de su mujer; si se quiere apresar una liebre, hay que tocar su pie. Pero si se quiere cazar un venado, hace falta tocar su muslo entero (T. Bohun, Żywiec, 1951).Para algunos jóvenes, la saga de Harry Potter ha contribuido a la difusión de supercherías que, a pesar de ser muy conocidas en varias etnias, no les habían llegado por medio de los medios de transmisión tradicionales. Por poner un mcsanxenxo ejemplo, a raíz de la película, se ha recuperado la superstición de que las patitas de conejo blanco traen mucha suerte (B. Zalewska, Warszawa, 1970) (Véase 10.3 Blanco).Unas veces el silencio es hijo de ese dormitar como de siesta y que ciertos en el Casino la «dormitan despiertos» entre el «aburrimiento heredado» («tres generaciones habían bostezado en aquellas salas»), otras veces trátase de un silencio «solemne y aristocrático», pero sobre todo, todas y cada una de las conversaciones, especialmente las más sabrosas, «tienen su instante de silencio». Y unas veces el silencio señalaba «que se iba a tratar de algo grave, otras era un respiro provisional como de descanso («callaron, tras motoclubasturias haber dicho tantas cosas»), eran simples y estratégicas «pausas elocuentes, cargadas de efectos patéticos» como en los sermones del Prelados, escenográficos arranques como de séptimo sello que preparan y orlan lo mejor: «callaron..; aquel silencio era de esos que anteceden a confidencias..», por el contrario, son silencios cuidadosamente preparados para pasar desapercibidos: «procurando que sus botas no rechinaran, como solían..; lo principal era no hacer ruido».Con la intención de eludir la presión de la dictadura y de seguir rodando, marchó al extranjero, donde su trabajo había generado interés. Obviamente, llamarse «Jesús» y apellidarse «Franco» no era exactamente un salvoconducto a los círculos cinematográficos internacionales. Por esta razón, inventó decenas de seudónimos para firmar sus obras, lo cual asimismo le permitió crear agitadamente, sin riesgo de sobresaturar el mercado.Recuerdo que habiendo hecho mi hermano y novillos cierta tarde, y entendidos de que alguien había llevado el soplo al severo autor de nuestros días, resolvimos escaparnos a los montes, en donde continuamos media semana más, merodeando por los campos y alimentándonos de frutas y raíces; hasta que una noche, y cuando ya íbamos tomando gusto a la vida salvaje, mi padre, que nos buscaba por todos los escondrijos del vecino monte, hallonos durmiendo tranquilamente en un horno de cal. Sacudionos de lo lindo, anudemos mano a mano, y en tan afrentosa disposición nos condujo al pueblo, en cuyas calles debimos aguantar la chacota de chicos y mujeres.